¿Qué es un implante coclear?
Un implante coclear es un
dispositivo electrónico. Una parte se coloca quirúrgicamente dentro
del interior del oído mientras que la parte externa se lleva detrás
de la oreja. El implante entrega un estímulo eléctrico al oido
interno o a la cóclea evitando las células dañadas, mediante la
estimulación directa del nervio auditivo.
¿Cómo
funciona un implante coclear?
Un implante coclear es muy
diferente a un audífono. Los audífonos amplifican el sonido. Los
implantes cocleares compensan las partes dañadas o las partes que
no trabajan del oído interno. En la audición normal, las partes
involucradas del oído interno convierten a las ondas sonoras qué
están en el
aire en impulsos eléctricos. Estos impulsos son mandados al cerebro,
donde una persona con audición normal reconoce el sonido. Un implante
coclear trabaja de manera semejante. Encuentra electrónicamente
sonidos útiles y entonces los manda al cerebro. La audición mediante
un implante puede ser diferente de la audición normal, pero permite
a muchas personas comunicarse completamente de forma oral tanto en persona
como telefónicamente.
Criterio:
¿Quién es un candidato?
¿Quién
es un candidato a un implante coclear?
Los niños y adultos que tienen pérdida sensorineural
severa o profunda y obtienen un beneficio mínimo al
utilizar audífonos pueden ser candidatos para un implante coclear.
Según datos del año 2002 de la Food and Drug Administration (Administración
de Drogas y Alimentos), aproximadamente 59.000 personas alrededor
del mundo han recibido un implante coclear; siendo en los Estados Unidos
cerca de 13.000 adultos y 10.000 niños.
El beneficio que un adulto recibe de
un implante depende de varios factores: su grado de la pérdida de la
audición, su habilidad para entender el habla antes de recibir el
implante, la experiencia en utilizar un audífono, y el plazo de
tiempo durante el cual ellos han sido severa o profundamente sordos.
Generalmente, a mayor experiencia que una persona haya tenido con la
audición y más corta la duración de su sordera, será mayor el
beneficio que ellos puedan recibir. Los beneficios varían de
excelente, la habilidad de entender el habla sin indicaciones
visuales (como en el teléfono), a mínimo, la habilidad mejorada en la
lectura de labios.
Los niños pequeños son excelentes candidatos
para un implante coclear debido a que tienen plasticidad en el
sistema nervioso central, que les permite interpretar el sonido
que el implante proporciona. Los niños implantados tempranamente,
que no tienen otras incapacidades de desarrollo significativas,
junto con una terapia del habla y el lenguaje, pueden adquirir
habilidades apropiadas del habla, lenguaje, desarrollo y sociales
Ellos son educados generalmente en entornos educativos
convencionales.
La mejor edad para la implantación
está siendo todavía debatida pero las investigaciones han indicado
claramente que los niños que reciben temprana atención obtienen los
mejores resultados. El FDA, en el 2002, bajó la edad a 12 meses para la
inclusión en ensayos clínicos pediátricos. Sin embargo,
muchos centros implantarían a niños a partir de los seis meses si hay certeza
en cuanto a las indicaciones audiológicas. Además, el niño debe
pesar cerca de 9-10 kilos , lo que es importante desde el punto de
vista de la anestesia. Otra indicación para la implantación temprana
es la meningitis bacteriana que causa la pérdida de audición porque
la cóclea (el órgano de la audición) cicatrizará a veces después de
la meningitis, anulando la posibilidad de la implantación.
El proceso de la evaluación es un
enfoque de equipo. Obtener la información audiológica exacta es
importante para hacer las recomendaciones apropiadas relacionadas a
la candidatura al implante coclear. Es importante que la prueba sea
efectuada por un audiólogo pediátrico especialmente entrenado en
facilitar el uso del audífono de preimplante. El equipo incluye
también a especialistas del habla y del lenguaje, un asistente
social, un consultor educativo y, por supuesto, el cirujano de la
operación. Los criterios para la implantación deberían ser:
-
Audiométrico: ¿Es la pérdida de la
audición del grado apropiado y resultan insuficientes los audífonos?
-
El habla y el lenguaje: ¿cuál es
el nivel actual del habla del niño y qué intervenciones
post-operatorias son necesarias?
-
La asistencia social: asegurar un
mecanismo estable de apoyo a la familia y las esperanzas realistas
en cuanto al resultado
-
Educacional: planear
apropiadamente la educación
para llevar el aprendizaje al máximo
-
Medicina: estar seguros de que no
haya contraindicaciones a la cirugía tales como infecciones crónicas
del oído ni un proceso anormal en el oído interno
El
Proceso de Implantación

La primera etapa en la gestión de
la pérdida de la audición sensorineural
profunda con un implante coclear es la evaluación
apropiada. Esto incluye evaluación audiológica, otólogica , médica,
patológica y radiológica. Además, los niños que sean considerados
para la implantación reciben una evaluación completa del habla y
lenguaje y una evaluación de los servicios educativos de apoyo
disponibles para ellos. Estos servicios educativos son únicos al
equipo y son realizados por maestros para sordos entrenados que
visitan cada escuela antes y después de la implantación. Estos
servicios aseguran que los niños que reciben implantes puedan
alcanzar un discurso óptimo, un lenguaje y una habilidad educativa
nivelada. Pueden requerirse otras pruebas dependiendo de las
necesidades del individuo. A través del proceso entero de la
implantación, el énfasis es puesto en aconsejar y apoyar al adulto o
al niño implantado, así como a los familiares.
La cirugía para la introducción de
un implante coclear requiere de una noche de internación. Después
que la herida ha curado, el individuo implantado regresa
aproximadamente al mes para la configuración inicial del procesador
del habla y “encendido” del dispositivo. Las visitas subsiguientes
permiten la sintonía más fina del procesador.
El equipo del centro provee para los
niños, un programa de evaluación y supervisión
progresiva por visitas a la escuela local del niño. El contacto
cercano se mantiene con la asistencia sanitaria local y del
profesional educativo que cuida al niño. Creemos que este método de
enfoque total al niño es necesario para el éxito a largo plazo de
niños implantados por el Equipo del Centro.
Después
del Implante
Los individuos que
reciben un implante coclear requieren de un seguimiento continuo.
Los niños, en particular, requieren un período largo de
rehabilitación a fin de enseñarles a escuchar los nuevos sonidos y
para afinar óptimamente el dispositivo. Todos los niños que reciben
implantes cocleares pueden aprender a oír los sonidos diarios que el
resto de las personas da por sentados. La mayoría de los niños son
capaces de oír conversaciones sin la lectura de labios y utilizar el
lenguaje hablado para la comunicación diaria. Más del 75% de los
adultos es capaz de utilizar el teléfono para mantener una
conversación.
Nuestro
enfoque
es único con los niños ya que creemos que ese seguimiento realizado por
nuestros consultores educativos del equipo de implantes es crucial
para un éxito a
largo plazo del niño. El Cochlear Implant Center
atiende a niños de un
área geográfica extensa.
Beneficios
Los Adultos que han
perdido la totalidad o la mayor parte de su audición durante el
transcurso de su vida pueden beneficiarse a menudo de los implantes
cocleares. Estos candidatos a menudo pueden asociar los sonidos
a través del implante con los sonidos que ellos recuerdan. Esto los
puede ayudar a entender el habla sin indicaciones o sistemas
visuales tales como la lectura de labios.
Muchos niños pequeños
pueden ser también candidatos para implantes. Los implantes
cocleares, relacionados con la intensiva terapia
post-implantación, puede ayudar a niños pequeños a adquirir
habilidades esenciales del habla del desarrollo y sociales. La
mejor edad para la implantación se debate todavía, pero cuanto más
temprana sea la implantación, mejor se realiza. La mayoría de los
niños que reciben implantes están entre los dos y los seis años de
edad. A causa de una investigación realizada en el Beth Israel/New York Eye and Ear Cochlear Implant Center
y otros centros, los
niños desde los siete meses pueden ser ahora implantados con
dispositivos cocleares.
|